Cuando una herencia también hereda problemas
- Gabriel de la torre
- 8 jun
- 2 min de lectura
Hoy atendí una consulta de una persona de Chiapas.
Me comentaba, con cierta frustración, que los abogados de su estado "no sabían litigar" porque su juicio sucesorio llevaba años sin concluir.
Al revisar el asunto, el problema no era la falta de capacidad de los abogados, sino una situación jurídica que muchas personas desconocen.
Su padre había fallecido hace aproximadamente cuarenta años y dejó un testamento en el que nombró como herederos a sus cuatro hijos.
Sin embargo, una de esas herederas, su propia madre, falleció hace dos años sin que el procedimiento sucesorio hubiera concluido.
La consultante pensaba que la parte correspondiente a su madre le pertenecía automáticamente por ser su hija.
Jurídicamente, esto no siempre ocurre así.
El derecho hereditario de la madre pasó a formar parte de su propio patrimonio.
Al fallecer ella, esos derechos deben transmitirse a sus herederos mediante un nuevo procedimiento sucesorio, ya sea testamentario o intestamentario, según corresponda.
Es decir, antes de repartir definitivamente los bienes del padre, primero hay que determinar legalmente quiénes son los herederos de la madre y quién recibirá los derechos que ella tenía sobre esa primera herencia.
Un ejemplo sencillo sería el siguiente:
El padre deja una casa a cuatro hijos.
Uno de esos hijos fallece antes de recibir formalmente su parte.
Esa cuarta parte ya no pasa automáticamente a sus descendientes.
Primero debe tramitarse la sucesión del hijo fallecido para saber quién heredará esos derechos.
Solo entonces puede concluirse la sucesión original.
En muchas ocasiones, los clientes consideran que el juicio está detenido por negligencia de los abogados, cuando en realidad el procedimiento exige poner en orden cada eslabón de la cadena sucesoria.
En derecho hereditario, los tiempos no siempre los marca la voluntad de las personas, sino la necesidad de acreditar legalmente quién tiene derecho a recibir cada parte de la herencia.
Una buena asesoría no consiste únicamente en presentar escritos, sino también en explicar por qué, en ocasiones, una herencia requiere resolver otra herencia antes de poder concluir.
Creo que además transmite una reflexión importante desde la experiencia profesional: no siempre un juicio tarda porque el abogado no haga su trabajo; muchas veces tarda porque la realidad familiar es más compleja de lo que parece y el derecho exige ordenar esa complejidad antes de entregar un patrimonio.




Comentarios