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¿Hubo negligencia médica? Guía para saber a qué autoridad acudir en México

  • Foto del escritor: Gabriel de la torre
    Gabriel de la torre
  • 17 jun
  • 3 min de lectura

Cuando hablamos de negligencia médica, la mayoría de las personas piensa inmediatamente en demandar a un médico o a un hospital. Sin embargo, la realidad jurídica es mucho más compleja.


México cuenta con un entramado de instituciones especializadas, cada una con funciones muy distintas: unas regulan, otras supervisan, algunas investigan y otras buscan conciliar antes de que un conflicto llegue a los tribunales. Conocer qué hace cada una puede marcar la diferencia entre una estrategia legal sólida y un procedimiento destinado al fracaso.

No todas las controversias comienzan en un juzgado.


En muchos casos, la intervención de organismos como la COFEPRIS, la CONAMED o los Comités de Bioética puede aportar elementos técnicos, documentales y éticos que posteriormente resultan determinantes en un juicio civil, penal o administrativo.


Como abogado especializado en Derecho Médico y Bioética, he comprobado que uno de los errores más frecuentes es acudir a la autoridad equivocada o desconocer las herramientas que ofrece el propio sistema de salud.


Esto provoca pérdida de tiempo, recursos y, en ocasiones, la desaparición de pruebas importantes.


El Derecho Médico moderno ya no puede entenderse únicamente desde los códigos y los tribunales. Hoy exige comprender cómo interactúan la medicina, la bioética y las instituciones que regulan el ejercicio profesional. Solo así es posible brindar una defensa responsable, técnica y verdaderamente orientada a la protección de la vida, la salud y la dignidad de las personas.


Porque antes de presentar una demanda, conviene hacerse una pregunta sencilla: ¿estoy acudiendo a la institución correcta? Muchas veces, la respuesta a esa pregunta determina el rumbo de todo el caso.

 

"¿A dónde debo acudir si creo que hubo una negligencia médica?"


La respuesta depende de lo que se pretenda lograr.

Por ejemplo, imaginemos que un paciente es sometido a una cirugía y, días después, presenta complicaciones graves porque, presuntamente, no recibió la atención oportuna.

Si el objetivo es que la autoridad sanitaria inspeccione al hospital por posibles incumplimientos a las Normas Oficiales Mexicanas, la instancia competente será la COFEPRIS.


Si lo que se busca es una conciliación con el médico o la institución, obtener un dictamen técnico o intentar resolver el conflicto sin acudir inmediatamente a los tribunales, la vía adecuada suele ser la CONAMED.


En cambio, cuando existen indicios de que la conducta del personal médico pudo constituir un delito —por ejemplo, un homicidio culposo o lesiones derivadas de una negligencia grave—, la denuncia deberá presentarse ante la Fiscalía General del Estado correspondiente.


Si además se considera que hubo una violación al derecho humano a la protección de la salud, especialmente en instituciones públicas, también puede presentarse una queja ante la Comisión de Derechos Humanos competente.


Por otra parte, cuando el propósito es obtener una indemnización por los daños sufridos, generalmente será necesario promover un procedimiento ante los tribunales civiles, sin perjuicio de las actuaciones administrativas o penales que puedan existir de forma paralela.


Es importante comprender que estas vías no siempre son excluyentes.


Un mismo caso puede dar lugar, simultáneamente, a un procedimiento administrativo, una investigación penal, una demanda civil por responsabilidad médica e incluso una intervención de organismos especializados en bioética. Precisamente por ello, la estrategia jurídica debe planearse desde el inicio para preservar pruebas, solicitar oportunamente el expediente clínico y acudir ante la autoridad competente.


En términos generales, la ruta inicial suele ser la siguiente:


  1. Solicitar inmediatamente copia íntegra del expediente clínico.

  2. Conservar estudios, recetas, notas médicas, fotografías y comprobantes de gastos.

  3. Obtener una valoración médica independiente.

  4. Consultar con un abogado especializado en Derecho Médico para definir la estrategia.

  5. Acudir a la autoridad competente según la naturaleza del conflicto:

    • COFEPRIS: irregularidades sanitarias y cumplimiento de las NOM.

    • CONAMED: conciliación y dictámenes técnicos.

    • Fiscalía: cuando puedan existir delitos.

    • Tribunales civiles: para reclamar indemnizaciones.

    • Comisiones de Derechos Humanos: cuando intervengan instituciones públicas y exista una posible violación a derechos fundamentales.


Conocer el papel de cada institución evita errores procesales y permite que el caso siga el cauce jurídico adecuado desde el primer momento.


En Derecho Médico, saber dónde acudir es tan importante como conocer qué derechos reclamar.


 
 
 

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